El origen de las variedades

Las tres subespecies en las que se divide la cannabis sativa -índicas, sativas o ruderalis- es uno de los datos más importantes a tener en cuenta para el «cannálogo» ya que es el principio básico de la diferenciación entre todas las variedades que conocemos hoy en día, ya sean puras o híbridos. Estas subespecies se originan por la adaptación a las condiciones ambientales de la zona que proceden.

indica
C Sativa Índica

La C.s Indica procede de las zonas septentrionales con temperaturas frescas, estaciones bien diferenciadas con veranos más o menos cortos. Las plantas índicas están adaptadas a climas secos y fríos, por eso su porte es más bien chaparro con poca distancia internodal, y altura entre los 50cm y 2m de altura. Hojas anchas y gruesas para captar la mayor cantidad de radiación solar a la vez que minimiza la deshidratación; son muy frondosas para estar bien “abrigadas” de los fríos nocturnos y sus cogollos también son densos y prietos, lo que los hace susceptibles al moho por hongos en climas húmedos.

Es la subespecie más fotodependiente de las tres. Necesita florecer y hacer las semillas para el siguiente año antes de que empiecen las heladas, por eso en cuanto empiezan a recortarse las horas de sol y las noches a alargarse –recordemos que en nuestra latitud eso empieza a suceder a partir del 23 de Junio- las plantas comienzan su floración para terminarla entre finales de agosto y mediados de septiembre.

El quimiotipo de las variedades índicas también incluye efectos más narcóticos-relajantes que psicoactivos, por ello son las variedades más usadas para usos medicinales contra el dolor. Su fenotipo pequeño y compacto unido a un ciclo de floración rápido también las ha convertido en las variedades más fáciles de cultivar en interior.

sativa
C Sativa Sativa

La C.s Sativa es la subespecie aclimatada a la zonas meridionales con climas tropicales caracterizados por temperaturas cálidas todo el año, con solamente dos estaciones diferenciadas por la cantidad de lluvia que cae en cada una de ellas, pero no en cuanto a la duración de los días/noches ni a las temperaturas, que apenas varían.

El fenotipo de las sativas es de porte grande –se lo puede permitir dado que la temperatura y humedad no le fallan en todo el año- con forma generalmente de abeto, más bien desgarbado cuando son muy grandes: crece con tallos largos y flexibles con mucha distancia internodal, pudiendo alcanzar hasta los 6m de altura; poca frondosidad de hojas, también delgadas y más bien lacias. Los cogollos son largos y aunque lleguen a ser grandes, nunca serán demasiado densos. Todas estas características morfólogicas le permiten escurrir perfectamente las lluvias insistentes a lo largo de sus finos tallos y hojas, a la vez que su estructura, incluidas las flores, permiten la máxima aireación para evitar ataques de hongos, a los cuales son más resistentes por adaptación.

Dado que apenas tienen variaciones en el fotoperiodo su floración no está tan sujeta a las horas de luz-oscuridad que reciba y, según las variedades, pueden tener ciclos de crecimiento de meses, y floraciones tan largas que algunas se convierten en perenne. Esta característica es la que convierte a las sativas puras en un reto hasta para los mejores cultivadores y, por ello, suelen hibridarse hasta conseguir “domesticarla” en cuanto a tamaño y tiempo de floración intentando, eso sí, no perder la combinación química que las distingue. El quimiotipo de las sativas es el más apreciado por el consumidor lúdico por tener los efectos más estimulantes y psicoactivos de la marihuana.

ruderalis
C Sativa Rudelaris

La C.s Ruderalis es la subespecie adaptada a las zonas más septentrionales –cercanas a los polos- de climas extremos con una breve estación de verano. Su porte es más bien enano entre 30-50cm, sin apenas ramificaciones, con cogollos formados por muy poca flor y mucha hoja. Su quimiotipo estaría más cercano al del cáñamo que al de la marihuana, ya que tiene una baja psicoactividad. De hecho, esta subespecie hubiera seguido sin tener ninguna importancia para la cannalogía si no fuese porque su principal característica de adaptación al clima ha supuesto un verdadero fenómeno en la escena cannábica de los últimos años: las plantas auto-florecientes. En un clima donde el hielo se retira apenas dos meses en el año las ruderalis han sobrevivido adquiriendo la dinámica de crecer apenas unas semanas y empezar una rápida floración, sin tener en cuenta en absoluto los fotoperiodos.

Por causas ajenas a la planta -como la persecución del cultivo tanto por la ley como por los ladrones- esta característica se hacía deseable para dar la oportunidad de cultivar marihuana en sitios donde se hacía imposible criar plantas “normales”. Así que los bancos de semillas empezaron a trabajar para mejorar tamaño, estructura y efectos cruzando estas plantas enanas con las variedades comerciales de demostrada potencia, intentando que el resultado fuese cada vez más parecido a lo que se espera de una buena planta, sin perder la característica de auto-floración. El objetivo se va consiguiendo poco a poco en el sentido de que –habiendo llegado a autos de 4ª generación- los fenotipos son casi del porte de una planta índica pero por el camino se ha alargado su ciclo (las primeras generaciones completaban el ciclo de semilla a cosecha en menos de ocho semanas) hasta llegar a los tres o cuatro meses de las últimas versiones. Con el tamaño se ha conseguido mejorar mucho la producción y, sobre todo, la calidad, aunque todavía no se ha logrado que hereden toda la potencia de sus parentales no autoflorecientes, ni que guarden una apreciable estabilidad. No obstante han conseguido facilitar a mucha gente su primer contacto con el cultivo y siguen siendo una opción adecuada en muchas circunstancias.

Landraces: Variedades locales

Son las variedades tradicionales la base de donde se han desarrollado todas las variedades, los híbridos… de hoy en día.

Las variedades (o cultivares) población, locales o Landraces (termino mas usado en el mundo cannábico), están formadas por poblaciones con unas características determinadas que las diferencian de otras y que se mantienen por polinización libre no controlada de forma directa por el agricultor.

Han aparecido por selección natural y artificial en un ambiente especifico sin control de la polinización y normalmente tienen una antigüedad de decenas o cientos de años. Estas variedades son generalmente mantenidas año tras año por los propios agricultores los cuales han ido eligiendo las semillas de las mejores plantas para la siguiente generación. Como resultado de la aparición de mutaciones, cruzamientos incontrolados con otros cultivares o especies silvestres o asilvestradas estas variedades tienen un alto grado de variación.

En el mapa de aquí abajo mostramos solo una pequeña parte de las landraces más conocidas.

México (15º a 27º latitud norte)

mexico

México había sido durante mucho tiempo la principal fuente de la marihuana que se consumía en Estados Unidos hasta los últimos años. Los esfuerzos realizados por las patrullas fronterizas para detener el flujo de la marihuana mexicana a los Estados Unidos eran sólo mínimamente efectivos y muchas variedades de Cannabis de alta calidad estaban siempre disponibles. La mayoría de las variedades cultivadas hoy en día en el ámbito doméstico provienen de las montañas de Méjico. En los últimos años, sin embargo, el gobierno mexicano (con el apoyo económico de los Estados Unidos) inició un programa intensivo de erradicación de cannabis mediante la fumigación aérea de herbicidas como el Paraquat. Su programa fue eficaz y el cannabis mexicano de alta calidad rara vez está disponible. Es irónico que el NIMH (Instituto Nacional de Salud Mental) esté utilizando variedades mexicanas de cannabis cultivadas en Mississippi como producto de investigación farmacéutica para la quimioterapia y pacientes de glaucoma. En la plenitud de los cultivos de marihuana mexicana desde la principios de la década de los 60 hasta mediados de los 70, a las variedades o «marcas» de cannabis les era asignado el nombre del estado o zona en la que se cultivaron. De ahí que nombres como «Chiapas», «Guerrerense», «Nayarit», «Michoacán», «Oaxaca» y «Sinaloa», que tienen orígenes geográficos detrás de sus nombres comunes y tienen significado hoy en día. Todas estas áreas son los estados costeros del Pacífico que se extienden por orden desde Sinaloa en el norte a 27 º; a través de Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca; hasta Chiapas en el sur a 15 º. Todos estos estados se extienden desde la costa a las montañas donde se cultiva el cannabis.

Las variedades de Michoacán, Guerrero y Oaxaca eran las más comunes y se aventuraron ciertos comentarios sobre cada una de ellas y sobre las variedades mejicanas en general. Las variedades mejicanas se describen como plantas altas, son plantas verticales de tamaño mediano con un color de claro a verde oscuro y con grandes hojas. Las hojas están formadas por foliolos moderadamente serrados, largos, de mediana anchura dispuestas en una matriz circular.

Las plantas maduran relativamente pronto en comparación con variedades provenientes de Colombia o Tailandia y producen numerosos racimos florales con una alta proporción cáliz-hoja y altamente psicoactiva. Las variedades de Michoacan tienden a tener hojas esbeltas, y una alta proporción cáliz-hoja al igual que las variedades Guerreran, pero las hojas de la variedad de Oaxacan tienden a ser más amplias, a menudo con el núcleo floral más frondoso. Las variedades de Oaxaca son generalmente las más grandes y crecen vigorosamente, mientras que las variedades de Michoacan son más pequeñas y delicadas. Las variedades de Michoacan suelen ser pequeñas y desarrollan extremidades inferiores largas y rectas. Las semillas de la mayoría de variedades mejicanas son bastante grandes, ovoides, y ligeramente aplanadas con un color gris o marrón claro. Durante los últimos años han aparecido semillas más oscuras, más pequeñas y más moteadas en las variedades de marihuana mejicana. Este hecho puede indicar que la hibridación se lleva a cabo en México, posiblemente con la introducción de semillas provenientes de la fuente más grande del mundo: Colombia. No hay cultivos de cannabis semillas comerciales que estén libres de la hibridación y la gran variación puede ocurrir en la descendencia. Recientemente, grandes cantidades de semillas híbridas domésticas han sido introducidas en México. No es raro encontrar fenotipos tailandeses y afganos en los últimos cargamentos de cannabis procedentes de México.

Colombia (0º a 10º latitud norte)

colombia

El cannabis colombiano originalmente se podría dividir en dos variedades básicas: una de las de baja altitud las zonas costeras húmedas a lo largo del Atlántico, cerca de Panamá, y el otro de las zonas de montaña más áridas del interior de Santa Marta. Más recientemente, nuevas áreas de cultivo en la meseta interior del sur de Colombia central y los valles del altiplano que se extiende hacia el sur desde la costa del Atlántico se han convertido en las principales áreas de cultivo de cannabis para la exportación comercial. Hasta hace pocos años el cannabis de alta calidad se obtenía en el mercado negro tanto de la costa como de las tierras altas de Colombia. El cannabis fue introducido en Colombia hace apenas unos 100 años, y su cultivo está muy arraigado en la tradición. Las técnicas de cultivo a menudo incluyen el trasplante de plántulas seleccionadas y otro tipo de atención individual. La producción de «mona amarilla» o brotes de oro se consigue mediante el anillado o quitar una tira de corteza del tallo principal de una planta casi madura, restringiendo así el flujo de agua, nutrientes y productos vegetales. Durante varios días las hojas se secan y se caen como las flores lentamente mueren y se vuelven amarillas. Esto produce el preciado «Colombian Gold» tan frecuente al comienzo de los años 1970 (Partridge 1973). Los nombres comerciales, como «Punta Roja» (Red Tips pistilos), «Cali Hills», «choco», «Low Lands», » Santa Marta Gold», y» purple » nos dan una idea del color de las variedades con más edad y la localización del cultivo.

La fina marihuana colombiana era a menudo sin semillas. Como norma hoy en día, las zonas montañosas más remotas son los centros de la agricultura comercial y algunos de los pequeños agricultores permanecer. Se piensa que algunos agricultores de las tierras altas deben aún cultivar fino Cannabis, y de vez en cuando algunos “conocedores” cultivan la superficie. Las semillas más antiguas de las variedades legendarias de Colombia son ahora muy apreciadas por los criadores. En el apogeo del «Colombian Gold» esta fina marihuana cerebral se cultivaba en las montañas. La marihuana de las bajas tierras húmedas se caracteriza por ser fibrosa, marrón, con fibrosos racimos florales de subida sedante narcótica. Ahora la marihuana de tierras altas se ha convertido en producto comercial y se caracteriza por frondosos racimos florales marrones y efecto sedante. Muchas de las características desfavorables de cannabis importados de Colombia son el resultado de las técnicas agrícolas comerciales apresuradas combinadas con un curado y almacenamiento pobres. Las semillas colombianas aún contienen genes que favorecen el crecimiento vigoroso y la producción de alto THC. Las variedades colombianas también contienen altos niveles de CBD y CBN, que podría ser responsable de los máximos sedantes como resultado de un mal curado y deficientes técnicas de almacenamiento. Las variedades nacionales colombianas por lo general carecen de CBD y CBN. El mercado de cannabis comercial ha dado lugar a la erradicación de las variedades mediante la hibridación con variedades comerciales.

Las variedades colombianas son plantas relativamente cónicas con un tallo largo en posición vertical central, con extremidades horizontales y entrenudos relativamente cortos. Las hojas se caracterizan por foliolos delgados altamente dentados (7-11) en una casi completa superposición de serie circular de varios tonos de verde medio. Las variedades colombianas normalmente son de flor tardía en las regiones templadas del hemisferio norte, y pueden no madurar las flores en los climas más fríos. Estas variedades favorecen las largas temporadas de crecimiento ecuatoriales y a menudo parecen insensibles a la disminuición rápida de la luz solar durante el otoño. Debido al patrón de ramificación horizontal de variedades de Colombia y su largo ciclo de crecimiento, las plantas pistiladas tienden a producir muchos racimos de flores a lo largo de toda la longitud del tallo central. Las pequeñas flores tienden a producir semillas pequeñas, redondas, oscuras, moteadas, y marrones. El cannabis colombiano importado y nacional a menudo tiende a ser más sedante en psicoactividad que otras variedades. Esto puede ser causado por el efecto sinérgico de THC con mayores niveles de CDB o CBN. Técnicas de curado pobres por parte de los agricultores colombianos, como el secado al sol en enormes pilas semejantes a montañas de compostaje, puede formar CBN como un producto de degradación de THC. Las variedades colombianas tienden a ser excelentes híbridos con variedades de maduración más rápida, como las de América Central y del Norte.

Marruecos, Montañas del Rif (5º latitud norte)

marruecos

Las montañas Rif están situadas en el norte de Marruecos al lado del Mar Mediterráneo y se alzan unos 2.500 metros (8.000 pies). En una meseta que rodea la ciudad de Ketama crece la mayoría del cannabis que se utiliza para la producción de hachís y kif. Las semillas son de ampliamente sembradas o dispersadas en campos de terrazas rocosas durante la primavera, tan pronto como las últimas nieves se derriten, y las plantas maduras se cosechan a finales de agosto y septiembre. Las plantas maduras suelen medir de un metro a dos (de 4 a 6 pies) y están ligeramente ramificadas. Esto es resultado de las técnicas de cultivo de hacinamiento y la falta de riego. Cada planta pistilada tiene un solo grupo de flores principal donde se acumulan todas las semillas. Las plantas estaminadas, en caso de haber, se extraen para evitar la polinización. Aunque el cannabis en Marruecos fue originalmente cultivado para obtener racimos florales y después mezclarlos con tabaco y fumado como kif, la producción de hachís se ha iniciado en los últimos 30 años debido a la influencia occidental. En Marruecos, el hachís se produce sacudiendo toda la planta sobre una pantalla de seda y la recogiendo la resina en polvo que pasan por la por la misma. La extinción de las variedades originales de kif marroquí es un mero hecho de especulación. Se ha informado de que algunas de estas variedades fueron cultivadas para la producción de flores sin semilla y puede que aún existan zonas de Marruecos donde continúan con esta tradición.

Debido a la selección para la producción de hachís, las variedades marroquíes recuerdan a las libanesas e Hindu Kush en cuanto a sus hojas relativamente anchas, su corto crecimiento y su alta producción de resina. Las variedades marroquíes están posiblemente relacionadas con estos otros tipos de Cannabis Índica.

Congo (5º latitud norte y 10º latitud sur)

congo

La mayoría de las semillas se recogen de los envíos de racimo de semilla de grado comercial que aparecen en Europa.

Sudáfrica (22º a 35º latitud sur)

sudafrica

La Dagga de Suráfrica muy conocida. La mayoría de las semillas se han obtenido de los envíos de marihuana a Europa. Algunas son de maduración temprana (en septiembre en latitudes más al norte) y de olor dulce. Los estirados racimos florales de color verde claro y su dulce aroma son comparables a las variedades de Tailandia.

Malawi (10º a 15º latitud sur)

malawi

Malawi es un pequeño país en la parte este de África Central que bordea el lago Nyasa. Durante los últimos años, el Cannabis de Malawi ha aparecido envuelto en corteza y liado con fuerza, aproximadamente cuatro onzas a la vez. Las flores producen pocas semillas, tienen un sabor picante y son potencialmente psicoactivas. Los cultivadores de Cannabis americanos y europeos más entusiastas inmediatamente plantaron la nueva cepa y ha sido incorporada en varias variedades híbridas domésticas. Son de un color verde oscuro, una planta grande, de mediana estatura y con fuerte crecimiento de sus extremidades. Las hojas son de color verde con foliolos toscamente serrados, grandes y finos dispuestos en forma de mano, estrecha y oscura. Las hojas generalmente carecen de este serrado en la parte de la punta en un 20% cada foliolo. Los racimos de flores maduras son a veces aireados, resultante de entrenudos largos, y se componen de grandes cálices y relativamente pocas hojas. Los grandes cálices son muy dulces y resinosos a la vez que también son extremadamente psicoactivos. Las semillas son grandes, reducidas, aplanadas y de forma ovoide y de un color gris oscurro, marrón rojizo o moteado. La carúncula o punto de unión en la base de la semilla es extraordinariamente profunda y por lo general está rodeada por un borde afilado. Los racimos de flores de algunas plantas se vuelven de un color verde amarillo muy claro a medida que maduran en condiciones expuestas. Aunque maduran relativamente tarde, parecen no haber sido aceptadas en Gran Bretaña y en Norte América como variedades de drogas. Las semillas de muchas variedades aparecen en pequeñas cantidades de marihuana africana de baja calidad fácilmente disponibles en Amsterdam y otras ciudades europeas. Los fenotipos varían considerablemente, sin embargo, muchos de ellos son similares en apariencia a las variedades de Tailandia.

Kenia-Kisumu (5º latitud norte a 5º latitud sur)

kenia

Las variedades de esta zona tienen hojas delgadas y varían en color desde el verde claro a oscuro. Se caracterizan por su psicoactividad cerebral y sabor dulce. Son habituales las plantas hermafroditas.

Hindu Kush Range – Cannabis indica

Afganistán y Pakistán (30º a 37º latitud norte)

afganistan-pakistan

La mayoría de las semillas se recogen de los envíos de racimo de semilla de grado comercial que aparecen en Europa.Esta variedad de las colinas (hasta 3.200 metros [10.000 pies]) de la cordillera del Hindu Kush se cultiva en pequeños jardines rurales, como se ha hecho durante cientos de años, y se utiliza principalmente para la producción de hachís. En estas zonas, el hachís se hace generalmente de las resinas que cubren los cálices pistiladas y folletos asociados. Estas resinas se eliminan por agitación y aplastar a los capullos en flor sobre una pantalla de seda y mediante la recolección de las resinas de polvo que caen de las plantas. En la producción de hachís comercial se continua con el proceso de adulteración y prensado. Las variedades de esta zona se utilizan a menudo como ejemplos de tipos para Cannabis indica. La maduración temprana y la creencia por parte de los cultivadores clandestinos que estas variantes puedan estar exentas de las leyes de control de cannabis sativa y de hecho puedan ser legales, ha dado lugar a su proliferación en a nivel doméstico como cannabis «droga». Nombres como «Hash Plant» y «Skunk weed” tipifica su aroma acre que recuerda al hachis «primo» de los altos valles cerca de Mazar-i-Sharif, Chitral y Kandahar, en Afganistán y Pakistán.

Esta variedad se caracteriza por plantas cortas y anchas con gruesos, leñosos tallos quebradizos y cortos entrenudos. El tallo principal es por lo general de sólo 1,2 a 1,8 metros de altura, pero los miembros primarios relativamente no ramificados suelen crecer hasta que son casi tan altos como el tallo central y forman una especie de cono invertido. Estas variedades son de tamaño medio, color verde oscuro y con 5-9 foliolos dentados muy anchos, toscamente en una matriz circular. El envés de la hoja suele ser de color más claro que la superficie superior. Estas hojas tienen tan pocos foliolos gruesos grandes que a menudo se comparan con una hoja de arce. Los racimos florales son densos y aparecen a lo largo de toda la longitud de las extremidades como bolas de hojas muy resinosas. La mayoría de las plantas producen racimos de flores con una baja proporción de cálices a hojas, pero las hojas internas asociadas con los cálices suelen tener generosas incrustaciones de resina. Estas variedades se caracterizan por una maduración temprana y la extrema producción de resina. Esto puede ser el resultado de aclimatación a las latitudes templadas del hemisferio norte y la selección para la producción de hachís. El olor acre asociado con variedades de la región del Hindu Kush aparece muy temprano en la etapa de plántula tanto en individuos estaminados como pistilados y continúa a lo largo de la vida de la planta. No suelen desarrollar aromas dulces, estas variedades por lo general pierden la dulce fragancia de forma temprana, junto con la psicoactividad cerebral.

Su baja estatura, maduración temprana y gran producción de resina hacen de estas variedades un producto muy deseable para la hibridación de Hindu Kush y de hecho han logrado una gran popularidad. El acervo genético de variedades de importadas de Hindu Kush parece ser dominante para estas características deseables y parece superado fácilmente a la generación híbrida F1. Se puede obtener un gran híbrido del resultado de cruzar una variedad Hindu Kush con una variedades alta y dulce de Tailandia de maduración tardía o con una, India o Nepal. Esto produce descendencia híbrida de baja estatura, alto contenido de resina, maduración temprana, sabor dulce y que madurará flores de alta calidad en los climas del norte. Muchos cruces híbridos de este tipo se hacen cada año y se cultivan actualmente en muchas zonas de América del Norte. Las semillas Hindu Kush son generalmente grandes, redondas y de color gris oscuro o negro moteado.

La india – Kerala, Mysore y Madrás (10º a 20º latitud norte)

india

El Ganja (o puntas floridas de Cannabis) se ha cultivado en la India desde hace cientos de años. Estas variedades son cultivadas sin semillas y se curan, se secan y se fuman como marihuana en lugar de convertirse en el hachís como en muchas zonas de Asia Central. Esto hace que sean de gran interés para los cultivadores de cannabis nacionales que deseen obtener beneficios de años de crianza selectiva para un buen ganja por parte de los agricultores indios. Muchos europeos y estadounidenses viven ahora en estas zonas de la India y las variedades ganja están encontrando su camino en los cultivos domésticos americanos de cannabis.

Las variedades Ganja son a menudo altas y anchas con un tallo central de hasta 12 metros de altura y con extremidades altamente ramificados. Las hojas son de color verde medio y compuesta por 7 a 11 folíolos de tamaño moderado y dientes de sierra dispuestos en una matriz circular. Las extremidades de las variedades ganja producen una extensa ramificación que toman forma en las ramas terciarias o cuaternarias. Esto promueve un alto rendimiento de cogollos que en las variedades ganja tienden a ser pequeños, delgados y curvados. Las semillas son generalmente pequeñas y oscuras. En las variedades granja indias se producen muchos aromas y gustos, y son extremadamente resinosas y psicoactivas. El cannabis medicinal de finales de 1800 y principios de 1900 era por lo general ganja indio.

Nepal (26º a 30º latitud norte)

nepal

La mayoría de Cannabis en Nepal es producido en el medio silvestre, en las estribaciones del Himalaya (hasta 3.200 metros [10.000 pies]). Se cultiva poco cannabis, y suele ser a partir de selección de plantas silvestres que la mayor parte del hachís y la marihuana nepalí originan. Las plantas nepalíes suelen ser altas y delgadas, con largas extremidades, poco ramificadas. Las partes superiores de la flor son finas y muy aromáticas; con reminiscencias de los mejores «temple ball» y «finger» provenientes de plantas silvestres de hachís frotado a mano. La producción de resina es abundante y de alta psicoactividad. Pocas variedades nepalíes han aparecido en cultivos domésticas de cannabis pero parecen tener fuertes híbridos con variedades procedentes de origen doméstico y Tailandia.

Sudeste Asíático

Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam (10º a 20º latitud norte)

asia

Desde que las tropas estadounidenses regresaron de la guerra de Vietnam, las variedades de Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam han sido consideradas como algunas de las mejores en el mundo. Actualmente la mayor parte del sudeste de Asia cannabis se produce en el norte y el este de Tailandia. Hasta hace poco, el cultivo de cannabis ha sido una industria casera de las zonas montañosas del norte y cada familia cultivaba pequeño jardín. El trabajo de los granjeros se reflejaba en la carencia de semillas y en la alta calidad de cada cuidadosamente envuelto palo tailandés (thai Stick). Debido en gran parte al deseo de los estadounidenses por la marihuana exótica, el cultivo de cannabis se ha convertido en un gran negocio en Tailandia; y muchos agricultores están cultivando grandes campos de menor calidad de cannabis en las tierras bajas orientales. Se sospecha que otras variedades de cannabis, traídas a Tailandia para reponer las variedades locales y comenzar grandes plantaciones, pueden haber hibridado con variedades tailandesas originales y alterado la genética resultante. Además, ahora las áreas silvestres de cannabis pueden ser cortadas y secadas para la exportación.

Las variedades de Tailandia se caracterizan por el serpenteante crecimiento de altura del tallo principal y por tener ramas de bastante extensa ramificación. Las hojas son a menudo muy grandes, con unos foliolos largos (de 9 a 11), delgados, gruesos y dentados dispuestos en una matriz en forma de mano. Los tailandeses se refieren a ellos como «colas de cocodrilo»/”alligator tails” y el nombre es ciertamente apropiado

La mayoría de las variedades de Tailandia son de maduración muy tardía y con sujetos hermafroditas. Aún no se comprende si las variedades de Tailandia se vuelven hermafroditas como una reacción a los extremos del clima templado del norte o si tienen una tendencia genéticamente controlada hacia el hermafroditismo. Para consternación de muchos cultivadores e investigadores, las variedades tailandesas florecen lentamente y maduran tarde e irregularmente. A pesar de estos inconvenientes, las variedades Tailandeses son altamente psicoactivas, y muchos cruces híbridos se han llevado a cabo con variedades de maduración rápida, como la Mexican y Hindu Kush, en un intento exitoso para crear híbridos de maduración temprana de alta psicoactividad y el característico sabor dulce y cítrico Thai, sabor cítrico dulce. Los cálices de las cepa/razas/especies tailandesas son muy grandes, como lo son sus semillas y otras características anatómicas, lo que lleva a la idea errónea de que las variedades pueden ser poliploides. No ha sido descubierto poliploidía natural en ninguna de las variedades de cannabis, aunque nadie se ha tomado el tiempo estudiarlo a fondo. Las semillas son muy grandes, de forma ovoide, ligeramente aplanadas y de color marrón claro u oscuro. El perianto nunca es moteado excepto en la base. Los invernaderos pueden llegar a ser la mejor manera de madurar las variedades persistentes tailandesas en áreas de climas templados.

Rusia – Cannabis ruderalis (35º a 60º latitud norte)

rusia

No cultivada, origen de las autoflorecientes. Planta de baja estatura (10 a 50 centímetros [3 a 18 pulgadas]) y breve ciclo de vida (de 8 a 10 semanas), suelen ser plantas anchas, con hojas reducidas y semillas especializadas que caracterizan el cannabis de Rusia. Janischewsky (1924) descubrió maleza Cannabis y la llamó Cannabis Ruderalis. Ruderalis podría resultar útil en la cría de variedades de maduración rápida para uso comercial en latitudes templadas. Florece aproximadamente a las 7 semanas de edad sin aparente dependencia de la duración del día. El Cannabis ruso tiene casi siempre un alto contenido CBD y bajo en THC.

R.C. Clarke & M.D. Merlin (2013) Cannabis: Evolution and Ethnobotany