Balastros

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Balastros

Magnéticos o electrónicos, para sodio y halogenuro. Simples, duales y regulables.

Los balastos son equipo de descarga encargados de acumular, descargar y mantener el flujo de corriente constante necesario para las lámparas de alta intensidad (halogenuros metálicos o sodio). Los balastos magnéticos usados hasta hoy son pesados y poco eficientes en cuanto al consumo, la innovación de este transformador son los balastos electrónicos, mucho más ligeros, eficientes en consumo y potencia además de contar con ventajas como permitir la regulación de potencia y aumentar el rendimiento de una lámpara con menor consumo.

Magnéticos

Electrónicos

Magnéticos

Para uso industrial se pueden encontrar balastos montados sobre una regleta con todos sus componentes y conexiones accesibles, pero para uso doméstico la normativa exige que sean compactos, cubiertos de una carcasa aislante y con las conexiones protegidas de modo que el usuario no profesional no tenga acceso a éstas.

Durante muchos años los cultivadores hemos usado los balastos compactos pero con las conexiones al descubierto, el clásico balastro pesado blanco ETI Clase 1 es el ejemplo más claro.

La clase 2 de ETI es ejemplo de la versión que ya que tienen una tapa atornillada que oculta las conexiones y que se vende ya cableado para que el usuario solo tenga que enchufar a la red.

Los balastos magnéticos mantienen constante la corriente mediante una bobina de cobre que alcanza altas temperaturas calentando mucho la carcasa pese a su aislamiento por lo que no se deben cubrir con nada que dificulte su refrigeración. Tampoco deben dejarse directamente en el suelo para evitar que se moje por accidente; pueden fijarse fácilmente a la pared atornillándolos.

Importante: Toma por costumbre apretar los tornillos de las conexiones del balasto y reflector cada cultivo y te evitarás un posible disgusto. Los balastos producen una pequeña vibración constante –también las bombillas- y esa vibración frecuentemente va aflojando los tornillos que aprietan los cables en sus conexiones para que la corriente fluya sin demasiada fricción.

Si los tornillos llegan a aflojarse demasiado, la corriente que pasa a través de ellos lo hace en forma de arco para salvar la distancia de separación entre conexión y cable, estos arcos producen gran cantidad de calor capaz de derretir la regleta de conexión, la funda de los cables y causar un cortocircuito que, en el mejor de los casos, puede fundirte el propio equipo o parte de la instalación eléctrica, pero que también podría provocar fácilmente un incendio con sus nefastas consecuencias. Existen extintores automáticos que pueden fijarse sobre los balastos y que se descargarán automáticamente en caso de levantarse una llama.

Electrónicos

Balastos electrónicos regulables o de una sola potencia.

Los balastos electrónicos presentan multitud de ventajas frente a los magnéticos: son mucho más ligeros, consumen menos energía para su funcionamiento, su emisión de calor es baja, mantienen el flujo de corriente mucho más constante lo que evita parpadeos de las bombillas a la vez que aumenta su rendimiento en luminosidad y alarga su vida útil.

Encontramos modelos que permiten regular la potencia de manera que se pueden utilizar como balasto de 250W, 400W o 600W –incluso hay modelos que permiten regular la potencia casi de watio en watio- Otros cuentan con una potencia extra muy útil para terminar de agotar lámparas que ya emiten menos luz y que vamos cambiar.

La única clara desventaja de los balastos digitales respecto de los magnéticos es el precio, que aún puede llegar a triplicar en algunos casos el de los magnéticos, pero poco a poco van apareciendo modelos muy asequibles que apenas superan un 30% el coste de sus antecesores y multiplican las ventajas.