Pipas

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Pipas de bolsillo, de agua y enfriadoras.

Las pipas son un complemento indispensable para cualquier fumador ya sea de forma habitual u ocasional. Permiten fumar sin papeles lo cual implica una reducción de riesgos, pero también pueden ser un salvavidas cuando uno no dispone de un papelillo. Otro modo de reducir riesgos inherentes del fumar es reducir la temperatura a la que el humo entra en la garganta. El tamaño de la pipa interviene en la temperatura ya que cuanto mayor sea el recorrido del humo más temperatura va perdiendo. Las pipas enfriadoras tienen un circuito interno para que el humo haga un gran recorrido pese a que la pipa no sea larga.

En cuanto a los materiales, le elección es cuestión de gustos.

El cristal es el material que menos puede alterar el sabor y el que mejor limpieza admite con el inconveniente de ser muy frágil.

La madera/bambú es el material original de las pipas. Su tacto caliente es más agradable al contacto con los labios con el inconveniente de no admitir una limpieza total y prestar más sabor que el cristal.

El metal es un material duradero que permite una buena limpieza aunque el tacto frio en la boca resulta menos agradable que la madera. Las pipas de metal deben tener -al menos- la cazoleta de acero ya que el aluminio tiende a soltar partículas al calentarse.

El metacrilato permite moldear formas y colores que difícilmente se consiguen en otros materiales. Es resistente y permite limpieza aunque tiene tendencia a conservar olores de humo y aceites imposibles de eliminar. Es el material menos aconsejable.

Las pipas de agua reducen riesgos considerablemente al pasar el humo por líquido depurando y bajando la temperatura de éste. Cuentan con un depósito y una cazoleta unida a un tubo –transfer- el cual se sumerge en agua de modo que al fumar el humo se depura y enfría en el agua.

Los bongs son pipas de agua en las que se fuma por una boca superior ancha. Los bongs pueden ser de cualquier material, pero los de mejor calidad se soplan artesanalmente en vidrio. Pueden ser simples (hacen pasar el humo por el agua del depósito) aunque algunos modelos incorporan un doble filtro para añadir hielo, o diversos circuitos de enfriado llamados percoladores.