Extracciones de resinas en seco

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Extracciones en seco

Timbales, lavadoras y otros gadgets para la extracción de resina en seco.

La extracción en seco se basa en la acción mecánica de hacer golpear la materia vegetal contra una malla que va dejando pasar a través de ella las glándulas de resina. Es la más sencilla pero también la que más contaminación vegetal dejará pasar dando un color verdoso al producto extraído. El mayor inconveniente de estos sistemas es no poder elegir las micras de las mallas (y con ellas la calidad del resultado).

Los botes de extracción son el método más simple y económico. Se introduce la materia vegetal de modo que quede suelta, se cierra el bote y se agita para que el choque contra la malla deje pasar la resina. Si la materia vegetal es congelada durante unas horas previas a la extracción se conseguirá una mejor calidad con menor contaminación vegetal. Cuanto menor sea el tiempo de golpeo también mejorará la calidad aunque reduzca la cantidad.

Las lavadoras en seco automatizan el proceso y optimizan el tiempo dada su gran capacidad. Funcionan con un tambor de malla -en cuyo interior se introduce la materia vegetal- que va rotando como una lavadora mientras que la resina que se va liberando es recogida en una bandeja. La calidad de la extracción se puede controlar mediante la velocidad y el tiempo de rotación. Cuanto menor sea la velocidad y el tiempo que los cogollos están en fricción menor será la cantidad extraída pero de más calidad, y viceversa.

Algunos accesorios como grinders, bandejas de manicurado, o cajas de conservación incorporan también una malla para recoger los tricomas que de otro modo se pierden realizando labores de manipulación.

De la resina dorada en polvo al color marrón oscuro que acostumbramos a ver en la resina de hachís, el proceso que las separa es la aplicación de calor y/o presión. Las prensas de hachís se encuentran para todas las necesidades y presupuestos, desde las manuales de bolsillo –que no superan el tamaño de un mechero- con capacidad para apenas un par de gramos, hasta las mecánicas que usan gatos hidráulicos con varias toneladas de presión capaces de prensar cientos de gramos dentro de un molde para formar placas.