Plagas

Control de plagas en ecológico y químico

Existen diversos métodos y productos para combatir las plagas. Un cultivador debe intentar minimizar al máximo el uso de fito-sanitarios. Para conseguirlo lo mejor es empezar por los hábitos que constituyen la primera defensa y ataque en el control de plagas.

Limpieza

Esto incluye tanto el área de cultivo (interior o exterior) como herramientas, macetas, las propias plantas y a nosotros mismos. En los interiores es muy importante cambiarse de calzado y ropa (o cubrirse con buzo de trabajo) cuando llegamos del exterior, sobre todo si se trata de zona de campo.

Ventilación

Una corriente de aire constante dentro del cultivo –suficiente para mantener hojas y ramas en movimiento sin estresar a las plantas- es un gran preventivo de plagas sobre todo en interiores e invernaderos. Las plagas proliferan en lugares que les son cómodos, y un lugar donde siempre sopla aire no lo es ni para insectos ni para hongos. También facilitarás la ventilación de la zona baja del cultivo podando de brotes y hojas de los 10cm primeros del tallo sobre la tierra.

Observación

Toda plaga empieza por una pequeña población que pasa desapercibida para el cultivador. La observación metódica o relajada de la sala en su conjunto -y de las plantas en particular- suele ser un arma infalible. El modo relajado es tomarse una hora para observar en quietud: cualquier cosa que se mueva o desentone acabará saltándote a la vista (vigila las partes menos aireadas y expuestas del cultivo). La forma metódica pasaría por colocar trampas detectoras y tomar muestras periódicamente de las partes media-baja de las plantas y observarlas ayudado de una lupa o microscopio en busca de huevos o larvas de insectos.

Cuarentena

no introduzcas ninguna planta procedente del exterior u otro indoor sin aislarla durante un par de semanas para asegurar que no porta ninguna enfermedad.

Todo esto puede parecer demasiado pesado pero tomándolo como rutina es fácil llevarlo a cabo y evitará el desagradable momento de descubrir que una plaga se está comiendo nuestras plantas y tener que empezar a luchar cuando ellos llevan ventaja.